La noche soñada para la banda mas influyente de America Latina.
Al entrar al River Plate, una orquesta de mas de 50 chicos de entre 6 y 18 años, tocaban en forma acustica El leon, y la primer gran ovación a plena luz del día, calentaban los motores de lo que vendría unas horas más tardes. Grata sorpresa fue la aparición de Massacre, a las 20:30 hs, banda que tiene que ver y mucho con la historia de los integrantes de los Fabulosos y el Skate. Fueron 5 temas que sirvieron para dejar bien caliente el escenario, ante un público más que respetable, que ya ardía. Mientras las plateas del estadio se llenaban a eso de las 21, un tibio canto popular se escuchó y por suerte no fue acompañado por el resto del público: "Ya lo veo, ya lo veo, si no cantamos todos parecemos Soda Stereo". Sin embargo, fue tapado por el "...soy fabuloso es un sentimiento..."; o por el clásico coro de "yo no me sentaria en tu mesa", que se utiliza en cualquier recital de Argentina. Durante la espera, vi remeras tan dispares que hablan de los que son los Cadillacs. Para que se hagan una idea les nombro solo tres: remera de Serrat y Sabina, remera del Indio Solari, remera de Flema.
No entraba ni un alfiler, cuando se apagaron las luces y las abalanchas se llebaban personas como un efecto dominó. Los mas fuertes se podían mantener de pie, mientras que en su mayoria mujeres, caían de rodillas mientras los brazos masculinos las levantaban. La intro de James Bond, servía para corear el gran regreso del león, y con Santillán, el pogo que hacía perderse entre la masa. Nucas de cabezas que se elevaban a mas de 80 cm del suelo, como diría Fernando Ruiz Diaz, y era lo único que se podía ver, mientras coreaban la intro del tema. "Van al mar, van al mar, llanto, dolor, sufrimiento, de un pueblo se ahoga en el mar", era el canto de guerra del coro. "Mi novia se cayó de un pozo ciego", se llevó justamente caidas de algunas novias, y era real lo que Vicentico cantaba antes del estribillo: "Nada, nada, no veo un carajo..." Por suerte no era una noche tan calurosa, porque la sensación termica en ese momento superaba los 40 grados. Carmela sue el tercer tema al hilo, y el estribillo lo dice todo: "Salta Carmela, que el cielo puede esperar"; sin embargo la gente parecía saltar hasta el cielo. No había parte del estadio donde ubicarse. Mi primer sensación fue que no sabía si era peor estar bien adelante o un poco mas atras. Cualquier persona que no haga deporte con esos tres temas hoy ya no se va a poder levantar. Pero la euforia seguía con "Estoy harto de verte con otros", mientras los que estaban más adelantes salían desesperados hacia atras, por no poder soportar la presión de la gente que empujaba desde atras. "El genio del Dub", enganchado con Radio Kriminal, fueron la bandera de presentación para los que nunca hubiesen prestado atención. Frases como "cuando hablas de guerra dice basta ya, cuando hablas de hambre dice basta ya" o el "Sur" por los Cadillacs; "Americano" por el publico, retumbando por cada rincón de River hacia el mundo, manifestando el porque son referentes de toda America Latina: "Si no vas a terminar lo que empezaste a romper", expresa una roptura de amor como un canto sociocultural del continente. "Hola Arshentina" (como si fuera un artista internacional) lanzó Gaby en la intro del cover "Wake me up and make love with me" para asegurar que en River iba a seguir teniendo el mismo humor que en cualquier otro recital, y que los Cadillacs no iban a perder esa humildad que siempre los caracterizó. Pero el final del tema, Gaby ironizó a la mismisima Madonna, cantando "Like a Virgen" y saltando la soga. Se llevó los aplausos de las mas de 65 mil personas presentes, y su nombre coreado. Durante ese tema; el estadio de River se convirtió en una pista ochentosa. Flavio tuvo su primer aparición rapeando, y se empezaron a ver los primeros bailes Ska. No recuerdo haber visto tanta gente bailando en un concierto: "Soy un hombre feo pero bailo igual", cantaba Vicentico. Llegó el turno de Muy Muy Temprano, que contiene la frase que quizas más me identifica: "Se que moriré riendome". Luego, dos temas que tienen una similitud, estribillo hardcore: "El Aguijón" y "Paquito" (tema que suelo hacer en versión acústica). Y con estas dos canciones, las primeras rondas inmensas de pogo. La fórmula era facil, baile ska, estribillo ultra hardcore punk, donde brazos y piernas volaban. Obviamente, los fans de prototipo Sr. Flavio, es decir, de mas de 90 kilos y pelados (que me sacaban dos espaldas) me sacudieron de un lado a otro como si fuera un barrilete en un vandabal. En ese momento recordé a mi gran amigo-hermano; Leandro; que actualmente vive en España, y con el que compartí muchos recitales de los Cadillacs. Con él me juntaba a escucharlos durante gran parte de mi infancia y adolescencia, y por que no, aunque en menor medida, durante sus ultimos años en Argentina. Sus hermanos mayores, Martin y Diego, eran fans desde los inicios, y gracias a ellos teniamos acceso a los primeros cds de los Cadillacs. Siempre identifiqué al original fan de los Cadillacs con ese prototipo de cuerpo, también gracias a ellos.
Luego de esa tormenta poguera, y de cantar una canción que habla explicitamente sobre el Sida, pasaron a la cumbia de "Padre Nuestro", con Pablo Lezcano de invitado. La gente se dividió, aplausos y silbidos en igual medida. Pero lo llamativo era como de pronto, River elevaba sus manos en baile cumbiero, cuando hacia menos de 5 minutos había estado en ronda poguera. Esa imagen certifica lo que es esta banda. Mientras la gente quedó coreando el estribillo del tema, sonó de otras de las gloriosas perlas de Rey Azucar: "Saco Azul", canción que habla de los militares, y que en algún viejos recitales la tenía de invita a la actriz Valeria Bertuchelli, la esposa de Vicentico, recitando. En la pantalla se proyectó la Luna Llena, meintras una intro al estilo Pink Floyd sonaba. "Siguiendo la Luna" comenzó y fue allí cuando tomé dimensión de la cantidad de gente que había. Practicamente la voz de Gaby no se escuchaba. Las miradas entre los espectadores que se desconocían entre si despertaban sonrisas complices que unían ese sentimiento: de lo que habla esta canción a mi también me pasó alguna vez. La Luna aparecía sobre la espalda del estadio para poner la piel de gallina (justamente en River) a todos. "Los condenaditos" fue el primer de los temas de "La marcha del golazo solitario" que tocaron, en homenaje a Gerardo "Toto" Roblat, percucionista de los Fabulosos, fallecido este año. "Demasiada presión" sacudió nuevamente el karaoke y aunque el cansancio de las piernas ya se hacía notar en alguna parte del público, las olas que iban y venían, hacían mover a aquellos que no pretendían hacerlo. "Quinto Centenario" incitó a una de las rondas más pogueras de la noche, mientras se gritaba "No hay nada que festejar" (en alución a la matanza del indigena para la colonización de America). Las mujeres miraban con ojos de miedo y sonrisas de sorpresa, mientras el público masculino se golpeaba salvajemente, como si fueran espiritus de indios resucitados. "La luz del ritmo" fue la única canción nueva de los Cadillacs que presentaron, y que volvió a armar la fiesta. Llegó el turno de la única canción de "Fabulosos Calavera": Calavera y Diablitos. Nuevamente la gente coreaba toda la letra que habla de aquellos que tienen espiritú nocturno y alma de diablito, creo que queda claro a que se refiere; y que tiene una de las frases más directas de la vida misma: "No quiero morir sin antes haber amado pero tampoco quiero morir de amor". Mientras el público parecía navegar en un barco, y la marea nos movía de un costado a otro. La unica canción que pide en la noche fue Gallo Rojo, y al instante que la pedí sonó. Los que estaban al lado mio me miraban sonrientes sin poder creerlo. El estadio se bañó en homenaje al Che Guevara, mientras reclamaban: Es por eso que te pido, que hoy vuelvas a la vida, y despiertes a toda la sangre que esta dormida". Llegó Gitana, y ahí si que se armó la fiesta. Esa era una de las pocas canciones que nunca había escuchado en vivo, y la gente reaccionó como lo que significa la canción, un viejo clásico que todos conocemos. PAra seguir surfeando en la ola festiva, apareció nada mas y nada menos que Carnaval toda la vida. Justo antes un chico intentó robarle el celular a otro, con la desgracia que al que se lo intentó robar, era uno de esos de mas de 90 kilos que describí anteriormente. Se armo la ronda entre gritos e insultos y el final tuvo con la nariz la boca rota del ratero que salió corriendo en cuanto se pudo levantar de la trompada que le encajó la victima. Justamente despues de esa canción apareció "Malbicho" y la ironía se suspendía en el aire con la frase "el que ama la violencia que no tiene conciencia", aunque en este caso fue justificada porque se trataba de un malbicho. Si los Redondos tienen JI JI JI, si Soda tiene MUSICA LIGERA y Catupecu Machu tiene DALE; los cadillacs tienen MALBICHO. River entero tembló con ese tema, y las cabezas volaban al grito de "digo no digo no digo no...Paz en el mundo". La primer parte terminó con "El Satanico Dr Cadillac". Los vices vinieron con "Basta de llamarme asi", el karaoke de "Vasos Vacios" con Mimi Maura de invitada y la hermosa "Vos sabes", que me hizo recordar a mi sobrina nacida este año. Para el final de esta segunda parte, llegó "Matador" mientras el público bailaba murga al grito del "Hey Hey Hey". El final del concierto tuvo otras tres canciones, el cover de The Clash "Guns Of Brixton" y el de los Dead Kennedys: "Let’s Lynch The Landlord"; que mi amigo Lea hubiera envidiado estar presente en ese mismo momento. Estos cover tuvo la particularidad de estar comandados por la voz de Flavio. El final fue con el clásico "Yo no me sentaría en tu mesa" y el coro ensordecedor: "...nunca podrán callar esta canción, oh oh oh". Lo que nunca vi en mi vida, fue que se armara una ronda y se formara el clásico trencito de fiesta. Y como lo resumió mi hermano Gustavo, fue "la fiesta de casamiento más grande que vi en mi vida".
Leandro, querido "Pino", estuviste presente y te dedico esta gran vueta del León.
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